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Cosas que no suceden


Comparto esta segunda columna que responde a la invitación de Emiliano Cotelo.


Hola, amigos de En Perspectiva. Les habla Juan Andrés Elhordoy. Quiero empezar por agradecer y compartir algunos comentarios surgidos de la columna sobre periodismo y perrodismo de la semana pasada.


En efecto, emergieron por distintos lados enfoques críticos que apuntan a los medios y a la cobertura noticiosa. Hubo cuestionamientos a lo que suelen llamarse…. Criterios de Noticiabilidad.


Se dispararon varias preguntas ¿Por qué este tema es noticia? ¿Por qué este acontecimiento NO es noticia? ¿Por qué este tema tuvo tanta cobertura? ¿Por qué se insiste tanto con este tema? ¿Por qué….? ¿Por qué…?

En este contexto me interesó estudiar el peso de los temas agropecuarios en la agenda informativa nacional.


Como principio tienen las cosas, accedí a un informe preparado por la Agencia Argos, consultora y auditora en medios de comunicación que trabaja desde 1927. Resulta que entre el 1 y el 10 de julio, se publicaron 15.190 notas periodísticas en decenas de canales de televisión, radio, prensa escrita y portales.


En ese paquete, ¿cuántas notas se pueden relacionar a temas agropecuarios?

Según Argos, en ese período aparecieron 814 notas periodísticas. En cantidad de notas, los asuntos rurales ocuparon un 5,38% del total.


A mi juicio y por la importancia que el sector tiene para la vida económica, social y ambiental del país, la cifra parece muy baja.


Pensemos juntos.


Un estudio preparado por la OPYPA del MGAP indica que el sector, en forma directa e indirecta, explica el 25% de la economía del país.


Pero además:

· Es la base de la seguridad alimentaria a la vez que produce fibras (lana) y materiales (madera)

· Produce utilizando recursos naturales como suelos, agua y biodiversidad, por lo cual, el uso ambientalmente sostenible resulta fundamental.

· Es muy sensible a la variabilidad del clima

· Explica un 75% de las emisiones de gases de efecto invernadero totales del Uruguay (75%) y al mismo tiempo contribuye fuertemente a la mitigación de los mismos.

Si miramos las cifras nacionales, podemos ver que

· de las 17,6 millones de hectáreas que es la superficie del Uruguay, el 95% está dedicado a la producción.

· En el último censo había algo menos de 45 mil predios agropecuarios, en donde en la mayoría predomina el trabajo familiar, de pequeña escala: 86% de los horticultores; 59% de los ganaderos; y 55% de los lecheros)

· Trabajan en el sector agropecuario 150.000 entre productores y asalariados, a lo que hay que sumar 85.000 personas empleados en industrias y servicios vinculados.

· Solo el 15% de la producción nacional se consume internamente, el resto se exporta.

· El 75% de las exportaciones de bienes son de origen agroindustrial y primario


¿Cómo se explica que solo el 5,38% de las notas publicadas en decenas de medios de comunicación se relacionan con el agro?


Ayer me encontré con una fantástica historia en Linkedin. Resulta que durante la segunda guerra mundial, los aliados mapearon agujeros de bala en aviones que fueron alcanzados por la artillería nazi. Lo hicieron para fortalecer las áreas muy dañadas.


Hasta que apareció el matemático Abraham Wald. Empezó diciendo que los puntos representaban sólo el daño a los aviones capaces de regresar y que había que reforzar las áreas donde no había impactos de bala. Había que suponer que los aviones no sobrevivían si eran impactados en los sitios no mapeados.


Salvando las distancias. No hay que mirar el 5,38% de las notas de agro publicadas. Hay que concentrarse en las cosas que no suceden. Hay que pensar las razones que explican el interés o el desinterés de los medios, de periodistas, del público en general. Hay que entender qué le pasa a un país que mira con el rabillo del ojo los temas que se vinculan con el agro.


Todo sirve para reflexionar sobre la espalda que Montevideo le da al interior del país y para comprender la escasa valoración que un país hace de los temas vinculados al campo, al agro, lo rural.

Saludos,



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